La landing estaba funcionando muy bien, le traía consultas calificadas a la empresa. El problema era que también le escribían muchas personas que no iban acorde a lo que estaba buscando la empresa.
Empezamos a revisar la landing para entender por qué llegaban esas consultas y encontramos algunos puntos que generaban este problema.
Uno de esos puntos estaba en el botón flotante de WhatsApp.
El botón permitía que cualquier persona entrara directamente al chat y escribiera, sin tener que dar ningún dato sobre el equipo a reparar.
Por eso decidimos cambiar los textos que aparecían en el botón de WhatsApp.
Los modificamos por estos:


Además, cuando se abría el chat, aparecía un mensaje predefinido para que el cliente pusiera la marca, modelo y problema del equipo.
Con esto, la persona que quería consultar ya tenía que dar un poco más de información desde el principio.
Esto mejoró mucho el orden de las consultas y empezaron a disminuir las que no servían.
Y por último cambiamos algunos textos de la landing para dejar más claro qué tipo de consultas quería recibir la empresa.
Después de implementar estos cambios, las consultas basura se redujeron un 80%.
La landing no estaba funcionando mal.
De hecho, estaba trayendo consultas calificadas.
El problema era que también dejaba abierta la posibilidad de que personas que no necesitaban lo que la empresa ofrecía terminaran escribiendo.
A veces las empresas se enfocan en conseguir más consulta y a veces es mejor optimizar lo que ya se tiene.
